Mis Mensajes al Mundo
Dentro de 2 días es cuando espero que suceda el regreso de Yeshua, el 22 de Elul, por la mañana, hora de Jerusalén. En hora de Colombia, espero que su descenso suceda alrededor de las 10pm del jueves. Esto corresponde a 7 días y 1/2 antes del primer sonido de trompeta en Tishri 1, que constituye la media hora profética entre el final del sexto sello y el séptimo sello. Los ángeles recorrerán el mundo y sonarán 7 trompetas durante 7 días. Con el primer sonido de trompeta, fuego, sangre y granizo lloverán sobre toda la humanidad. Después de su descenso, los dos testigos aparecerán ante toda la humanidad, azotando al mundo con plagas y sirviendo como la última advertencia al mundo antes del séptimo sonido de trompeta, que será cuando Yeshua comenzará a gobernar el mundo. Esto es diferente de lo que esperaba anteriormente, pues creía que los dos testigos aparecerían antes del regreso de Yeshua. Pero debido a que ya estamos tan cerca de la hora, ahora es evidente que esto es lo que va a suceder. Ellos destruirán la Cúpula de la Roca después del descenso de Yeshua y rápidamente levantarán el Tabernáculo de Moisés en su lugar. Esto tampoco es lo que esperaba anteriormente. Toda la humanidad quedará confundida al ver cómo se desarrollan estos acontecimientos. Incluso en mi kehilah hay personas que ya están confundidas y que incluso se han desviado, rechazando ahora que el dinero es la marca de la bestia. El simple rechazo de esta enseñanza ya ha puesto condenación sobre sus propias cabezas, sellando su propio destino en el lago de lava. Y personas que anteriormente estuvieron en mi kehilah también han rechazado esta enseñanza, continuando en su rebelión y desobediencia y sellando igualmente su propio destino de destrucción. Un hombre incluso me acusó de ser hipócrita por poseer dinero mientras predicaba en contra de él, y después me criticó por renunciar al dinero. No estaba conforme ni con que tuviera dinero ni con que no lo tuviera. Son como los fariseos, que rechazaron a Juan el Bautista por ayunar y después rechazaron a Yeshua por no ayunar. No era el hecho de ayunar o no ayunar lo que hacía que los rechazaran, sino que rechazaban por completo la verdad que ellos hablaban y trataban de encontrar cualquier motivo para rechazarlos. Y de la misma manera sucede ahora, tenga yo dinero o no, estas personas siguen rechazando la enseñanza de que el dinero es la marca de la bestia y buscan cualquier motivo para desacreditarme con el fin de rechazar la enseñanza que odian. Están predestinados para destrucción.



