Mis Mensajes al Mundo
No se alegren, colombianos, de que Abelardo de la Espriella haya ganado la presidencia. Porque aunque si tiene mayor contención contra el mal que su oponente, su victoria no detendrá el colapso financiero que se avecina sobre Colombia. Ya están cerrando hospitales debido a deudas enormes. Muchos negocios han cerrado. Los precios de alquiler o compra de propiedades son el doble o el triple de lo que eran hace años. Los impuestos a la propiedad se han duplicado. Los precios de todo, incluyendo los alimentos, se han duplicado y triplicado con el paso de los años. Mucha gente está sin trabajo. Pronto la hiperinflación se apoderará del peso colombiano y la hambruna azotará a toda la nación. Los precios se duplicarán, triplicarán y cuadruplicarán en cuestión de horas y días. Habrá escasez de productos y alimentos. Los estantes de los supermercados quedarán vacíos. La gasolina escaseará. Los precios se duplicarán, triplicarán y cuadruplicarán en cuestión de horas y días. La sequía y los apagones eléctricos también afectarán a toda Colombia. Y el caos, las protestas, las huelgas, los robos y los saqueos pronto se apoderarán del país. Sin embargo, era preferible que ganara Abelardo, un mal menor, para al menos contener un poco el caos que se avecina sobre Colombia y el resto del mundo. Pero pronto, nuestro rey Yeshua, por quien votamos, vendrá en el año 6.000, dentro de unos meses, y gobernará el mundo con vara de hierro, conforme a la Toráh de Moisés. Yeshua y sus ángeles derrocarán a todos los gobiernos del mundo, y los líderes mundiales serán llevados encadenados a Israel para ser juzgados, junto con el resto de la humanidad. Todos aquellos que no creyeron en Yeshua, ni obedecieron la Toráh de Moisés, ni se deshicieron del dinero, serán arrojados a la lava como basura, para la destrucción de su cuerpo y alma.



